IVDITH. 3

1 Y Embiaronle embaxadores [los reyes y pricipes de todas las ciudades y prouincias, es à ſaber, de Syria, Mesopotamia, y Syria Sobal, y Lybia, y Cilicia] con palabras pacificas diziendo,

2 Ceſſe tu enojo para con noſotros: henos aqui, sieruos del gran Rey Nabuchodonosor nos ponemos delante de ti, paraque hagas de noſotros como quisieres.

3 Heaqui, nuestras casas y todos nuestros campos y sembrados y ganados, y todos los cercados de nuestras majadas están en tu potestad, para que hagas loque quisieres. Heaqui tambien nuestras ciudades y ſus ciudadanos ſon tus sieruos, paraque viniendo hagas con ellos como mejor te pareciere.

4 [Todo loque tenemos esté debaxo de tu ley.

5 Nosotros tambien y nuestros hijos somos tus sieruos.

6 Vente pues para noſotros como señor pacifico, y vsa de nuestro seruicio como te pluguiere.]

7 Y los embaxadores vinieron à Holophernes, y propusieronle eſta embaxada.

8 Y el decindió con ſu exercito à la costa de la mar, y puso guarniciones en las ciudades altas, y tomó de todas ellas los hombres mas fuertes para la guerra.

9 Y tomó tanto temor à todas aquellas prouincias, que todos los principes de las ciudades, y los grandes de los pueblos ſalieron à recebirlo.

10 Y recibierõlo cõ coronas, y antorchas, y con danças, y con atambores, y flautas.

11 Mas el destruya ſus terminos, y cortaua ſus bosques.

12 Porque el decreto era, que todos los dioses de la tierra fueſſen destruydos,

13 Y que todas las gentes honraſſen à solo Nabuchodonosor, y que todas las lenguas y naciones le llamaſſen dios.

14 Y paſſando la Syria Sobal, y toda la Apamea, y toda la Mesopotamia, vino delante de Esdraelon cerca de Dotaam, que eſtá ensrente de la gran puerta de Iudea.

15 Y aſſentando el campo entre Gaba y Scythopolis, detuuose alli todo vn mes recogiendo todo el bagaje de ſu exercito.

IVDITH. 4

1 Entonces los hijos de Iſrael que morauan en Iudea, oyeron loque Holophernes general de Nabuchodonosor rey de los Assyrios auia hecho à las gẽtes, como auia robado y destruydo todos ſus templos,

2 Y vuieron temor del en gran manera, y fueron muy turbados à cauſa de Ieruſalem, y del Templo del Señor ſu Dios: porque auia poco que auian buelto de la captiuidad, y que todo el pueblo auia subido à Ieruſalem, y auian sanctificado los vaſos y el altar conel Tẽplo de la profanaciõ paſſada.

3 Y embiaron por todos los terminos y aldeas de Samaria, y de Bethoron, y Belmẽ, y Iericho, y Choba, y Esora, y el valle de Salem:

4 A tomar todas las cumbres de los mõtes, y à cerrar las aldeas de muros, y recoger bastimẽto para el apparato dela guerra: porque la segada era reziẽ hecha en ſus cãpos.

5 Ansimismo Ioacim, que entonces era Summo Sacerdote en Ieruſalem, escriuió à los de Bethulia, y à los de Betomesta que eſtá aſſentada enfrente de Esdraelon delãte del grande Campo cerca de Dothaim,

6 Mandando que tomaſſen las subidas de los montes por donde ſe entraua en Iudea, donde facilmente podian estoruar el paſſo à los que ſubieſſen, por ſer el paſſo tan estrecho, que no podian paſſar mas de dos hombres juntos.

7 Y los hijos de Iſrael lo hizieron como el Summo Sacerdote Ioacim, y el Senado de todo el Pueblo de Iſrael, que estauá en Ieruſalem, les mandó.

8 Y todo el Pueblo de Iſrael clamó àl Señor con grande instancia: y humillaron ſus animas con ayunos y oraciones ellos, y ſus mugeres, y ſus hijos, con todos ſus criados, y salariados, y esclauos.

9 Y los Sacerdotes ſe vistieron de cilicios: y hizieron prostrar los niños delante de la haz del Templo del Señor: y el altar del Señor cubrieron de cilieio.

10 Y todos prostrados, hombres, y mugeres, y hijos, auiendo esparzido poluo ſobre ſus cabeças, clamaron à vna, y con vehemencia àl Señor, que ſus hijos no fueſſen dados en presa, y ſus mugeres à saco, y ſus ciudades en destruycion, y ſus Sanctuarios en profanacion, y fueſſen hechos opprobrio à las Gentes. Y oyó Dios ſu oracion, y miró à ſu aflicion: porque el Pueblo estuuo por muchos dias en ayuno por toda Iudea y Ieruſalem delante del Sãctuario del Omnipotente.

[

11 En aquellos dias Ioacim el Summo Sacerdote del Señor anduuo por todo Iſrael, y les habló,

12 Diziendo, Sabed que el Señor oyrá vuestras oraciones, ſi con constancia permanecierdes en ayunos y en oraciones delante del Señor:

13 Acordaos de Moyſen sieruo del Señor, elqual no peleando con hierro, mas orando con sanctos ruegos,derribó à Amalec, que confiaua en ſu potencia, y en ſu esfuerço, y en ſus exercitos, y en ſus escudos, y en ſus carros, y en ſus caualleros.

14 Ansi serán todos los enemigos de Iſrael, ſi perseuerardes en eſta obra, que aueys començado.

15 Ansi que à eſta exhortacion perseuerauan delante del Señor orando àl Señor.]

16 Mas el Summo SacerdoteIoachin y todos los Sacerdotes que eſtauan delãte del Señor, y los demas que ministrauã àl Señor, ossrecian el holocausto del contino sacrificio, y los demas dones voluntarios del Pueblo con oraciones, ceñidos de sacos ſobre ſus lomos, y con ceniza esparzida ſobre ſus cabeças;

17 Y con ſus tyaras llenas de poluo, inuocauan àl Señor con todo ſu poder, que visitaſſe para bien à toda la caſa de Iſrael.

IVDITH. 5

1 Y Holophernes General del exercito de los Assyrios tuuo auiso, de como los Hijos de Iſrael ſe aparecebian para la guerra: y que auian cerrado los paſſos de los montes, y auian fortificado todas ſus cumbres, y en los cãpos auian pueſto impedimentos.

2 Y encendido de grande yra y enojo llamó todos los principes de los Moabitas, y los capitanes de los Ammonitas, y à los gouernadores de la costa,

3 Y dixoles, Chananeos declaradme que pueblo es eſte, que mora en la montaña, y que ciudades tiene, y quãta es la multitud de ſu exercito, y enque eſtá ſu potencia, y ſus fuerças, y quien es ſu rey, ò ſu capitan de guerra:

4 Y que hà sido la cauſa que estos, mas que todos los otros pueblos Occidẽtales, nos han menoſpreciado, y no nos ſalieron a recebir pará recebirnos en paz.

5 Entonces Achior Capitan de todos los Hijos de Ammon respondió diziendo, Oyga mi Señor el negocio de la boca de ſu sieruo: porque yo te contaré la verdad acerca de eſte pueblo que mora en la montaña, ni de la boca de tu sieruo saldra mentira.

6 Este Pueblo viene de linage de los Chaldeos.

7 Primero morarõ en Mesopotamia, porque no quisieron seguir los dioses de ſus padres que eran honrrados en la tierra de los Chaldeos.

8 Anſique apartandoſe de las ceremonias de ſus padres, que consistian en multitud de dioses, honrrarõ à vn Dios del cielo, Dios conocido deellos: y echando de ſu preſencia aquellos dioses, huyerõ ſe à Mesopotamia, donde fuerõ peregrinos muchosdias.Mas su Dios les mandó ſalir de aquella ſu peregrinacion, y que ſe vinieſſen en la tierra de Chanaan, donde moraron, y fuerõ multiplicados en oro y plata, y grande copia de ganados:

9 Mas como cubrieſſe hãbre à toda la tierra de Chanaã, ellosdecẽdierõ en Egypto: donde habitaron, hastaque boluieron: y por quatrocientos años fueron alli multiplicados, de tal manera que el exercito deellos fué innumerable.

10 Y como el rey de Egypto los agrauaſſe, y domaſſe, en edificar ſus ciudades, con trabajo y hazer de ladrillos, y los pusieſſe en ſeruidumbre, [ellos clamaron à ſu Señor, elqual hirió toda la tierra de Egypto de diuersas plagas.

11 Y como los Egypcios los echaſſen de ſi, la plaga los dexó: mas queriẽdolos tornar à captiuar, y boluerlos à ſu seruicio,

12 Huyendo ellos, el Dios del cielo les abrió la mar, de tal manera que las aguas ſe endurecieron de la vna parte y de la otra como vn muro, y estos paſſaron à pie enxuto yendo por el profundo de la mar.

13 Donde como los persiguieſſe vn exercito innumerable de los Egypcios, fué cubierto de las aguas de tal manera, que no quedó dellos ni vno que contaſſe el hecho à los por venir.

14 Y ſaliendo del mar Bermejo, tomaron los desiertos del Monte de Syná, donde nunca hombre pudo habitar, ni repofó hijo de hombre.

15 Alli las fuentes amargas ſe les tornaron dulces para beuer, y por quarẽta años tuuieron prouision de cielo.

16 Donde quiera que entraron, ſin arco ni saeta ni espada ſu Dios peleó por ellos, y venció.

17 Y no vuo quiẽ à eſte pueblo ſobrepujaſſe, ſi no quando el ſe apartaua del culto del Señor ſu Dios:

18 Yanſitodas las vezes que fuera de ſu Dios honrrarõ à otro, fueron dados en presa, y à cuchillo, y à verguença.

19 Mas todas las vezes que ſe arrepintierõ de auerse apartado del culto de ſu Dios, el Dios del cielo les dió esfuerço para reſiſtir.] Desta manera los truxo por el Monte de Sina, y Cades Barne, echando à los que morauã en el desiertoAnsi habitaron en la tierra de los Amorrheos, y echados por la fuerça deellos todos los moradores de Esebon, paſſaron el Iordan, y tomaron toda la tierra de las montañas.

20 Finalmẽte prostraron àl Chananeo, y àl Iebuseo, y àl Pherezeo, y àl Hetheo, y y àl Heueo, y àl Amorrheo, y à todos los poderosos en Hesebon, y tomaron ſu tierra y ciudades, y tuuieronla luengo tiẽpo.

21 Y entretanto que no peccarõ contra ſu Dios, auia bienes cõ ellos: porque el Dios de ellos aborrece la iniquidad.

22 Porque como los años paſſados ſe apartaſſen del camino que Dios les dió enque andu uieſſen, fueron en grande manera destruydos por muchas guerras de muchas nacioner, yfueron lleuados en tierras estrañas: y tãbien el Templo de ſu Dios fué aſſolado, y ſus ciudades tomadas de los enemigos.

23 Mas conuertidos poco hà àl Señor ſu Dios, fueron juntados del esparzimiento conque anuian sido esparzidos: y subieron à todas estas montañas, y tornaron à cobrar à Ieruſalem, donde eſtá el Sanctuario de Sanctuarios.

24 Aora pues, mi Señor, procura ſaber ſi ay alguna maldad deellos delãte de ſu Dios, y subamos à ellos, porque eſto les serà trõpeçõ, y ſu Dios telos entregara, y serán so juzgados debaxo del yugo de tu potencia:

25 Mas sueste Pueblo no ha peccado delãte de ſu Dios, paſſe à delate mi Señor, porque peleando por ellos el Señor, y defendiendolos, noiotros no les podremos reſiſtir, y seremos auergonçados en toda la tierra.

26 ¶ Y como Achior acabó de hablar estas palabras aconteció que todo el pueblo que eſtaua arredor de la tienda de Holophernes començó à murmurar:

27 Y los grandes de Holophernes, y todos los moradores de la costa, y de la tierra de Moab, clamauan que merecia, que lo hizieſſen pedaços, diziendo el vno àl otro, Quien es eſte que dize, que los hijos de Iſrael podrán reſiſtir àl Rey-Nabuchodonosor y à ſus exercitos? hombres ſin armas y ſin esfuerço, y ſin noticia del arte de la guerra?

28 Pues paraque Achior conozca que nos engaña, subamos à las montañas: y quãdo fue ren tomados los poderosos deellos, el ſerá conellos paſſado à cuchillo:[

29 Paraque sepa toda nacion, que Nabucho donosor es el Dios de la tierra: y que fuera deel no ay otro.]

IVDITH. 6

1 Y Como el alboroto de los que estauã arredor del cõsejo cessó, Holophernes general del exercito de los Assyrios enojado en gran manera contra Achior, le habló deesta manera delãte de todo el pueblo, de los estrangeros, y de los Moabitas, y de los soldados de Ephraim,

2 Quien eres tu Achior, que nos has oy prophetizado, y has dicho que el Pueblo de Ieruſalem es inuincible, y que ſu Dios lo defiende? o que otro dios ay fuera de Nabuchodonosor?

3 Este embiãdo ſu potencia los destruyra de ſobre ſu misma tierra, ni ſu Dios los librará: mas noſotros ſus sieruos los destru yremos del todo, como à vn hombre solo, ni ellos podrán suffrir el impetu de nuestros cauallos.

4 Porque con ellos los atropellaremos noſotros, y ſus mismos mõtes reboſſarán de ſu sangre, y ſus cãpos serán llenos de ſus cuerpos muertos, ni las plantas de ſus pies podrán parar delante de noſotros: pues que Na buchodonosor Rey y Señor de toda la tierra hà dicho que perecerian: porque el dixo, Ninguna de mis palabras ſerá vana.

5 Mas tu Achior salariado de los Ammonitas, que en el dia de tu maldad has pronunciado tales palabras, desde eſte dia en adelante no verás mas mi rostro, haſta que yo me vengue del linage deestos fugitiuos de Egypto. Entonces el hierro de mi exercito, y el Pueblo que me sirue paſſará tus costados, y morirás entre ellos quando yo los hiziere huyr.

6 Porque mis sieruos te lleuarán à la region de las montañas, y te pondrán en vna de las ciudades que están en la subida, y no morirás antes que juntamente con ellos seas acabado. Y ſi tienes eſperança en tu coraçon, que ellos no ſeran tomados, no ſe te caygã las hazes. Yo he dicho, y ninguna de mis palabras caerá en vano.

7 Entonces Holophernes mandó à ſus sieruos que eſtauan en ſu tienda, que tomaſſen à Achior, y lo ipusieſſen en Bethulia, y lo entregaſſen en manos de los hijos de Iſrael.

8 Y tomãdolo ſus sieruos, facaronlo del cãpo, y lleuaronlo por la campaña á la mõtaña: y quando llegaron à las fuentes que están abaxo de Bethulia, los de la ciudad los vieron desde la cumbre de vn monte, y tomando ſus armas juntamente con todos los honderos ſalieron de la ciudad à la cũbre del monte, y tomando la subida les tiraron piedras.

9 Mas ellos apartandoſe àl lado del mõte, ataron à Achior de manos y pies à vn arbol: y anſi atado con cuerdas lo dexarõ, y ſe tornaron à ſu señor.

10 Y los Israelitas decindiẽdo de Bethulia vinieron à el, y desataronlo, y lleuarõlo à Bethulia, y puſieronlo delante de los principes de ſu ciudad.

11 Los quales erã en aquel tiempo Ozias hijo de Micha del tribu de Simeon, y Chabris de Gothoniel, y Charmis hijo de Mel chiel. Y ellos conuocando los Ancianos de la ciudad y todos ſus mancebos, y concurriendo tambien las mugeres àl ayũtamiento, Ozias puso à Achior en medio de todo el pueblo, y preguntóle acerca de lo que auia paſſado.

12 Entõces respondiendo Achior, declaróles todo loque auia paſſado en el cõsejo de Holophernes, y todo loque el auia dicho entre los pricipes Assyrios, y como el pueblo de Holophernes lo auia querido matar por ello, y lo que Holophcrnes auia hablado con soberuia cõtra la caſa de Iſrael.

13 [Y como el mismo Holophernes ayrado lo auia mandado entregar à los Israelitas por eſta cauſa, paraque quãdo vencieſſe à los hijos de Iſrael entonces mãdaſſe matar con diuersos tormentos àl mismo Achior, porque auia dicho que el Dios del cielo era el desensor de ellos.]

14 Y como Achior vuo declarado todas estas coſas, todo el pueblo cayó ſobre ſu haz adorando àl Señor, y cõ comun lamẽtacion y lloro derramaron vnanimes ſus ruegos àl Señor diziendo,

15 Señor Dios del cielo y de la tierra, mira à la soberuia de ellos y à nueſtra baxeza, y ten compaſsion de la baxeza de nuestro linage: mira àl rostro de tus sanctos, y declara como no desamparas à los que presumen de ti: mas à los que presumen de ſi, y ſe jactan de ſu esfuerço, abates.

16 Acabado pues el llanto, y cumplida la oracion del pueblo por todo el dia, consolarõ à Achior, y alabarõlo mucho, diziẽdo.

17 [El Dios de nuestros padres, cuya vir tud tu predicaste, el te dará eſta paga, que tu veas antes la muerte deellos.

18 Mas quãdo el Señor Dios nuestro diere à ſus sieruos eſta libertad, ſea tãbiẽ Dios contigo en medio de noſotros, paraque como à ti te pluguiere, conuerses con noſotros tu y todos los tuyos.]

19 Entonces Ozias, acabado el yuntamiento, lo lleuó à ſu caſa y hizole gran vãquete con los principes, y llamando deſpues à todo el pueblo toda aquella noche inuocaron el socorro del Dios de Iſrael.

IVDITH. 7

1 Mas Holophernes el dia siguiente mãdó a todo ſu exercito, y àl pueblo que auia venido à acompañarle en la guerra, que mouieſſen hazia Bethu lia: y tomando las subidas de los mõtes hizieſſen guerra à los Israelitas.

2 Y aquel dia partieron todos los valien tes de ellos, y las compañias de los hõbres de guerra, que eran ciento y setenta mill infantes, y veynte ydos mil cauallos, ſin el bagaje, y otros hombres de pie que los seguian en gran numero, que auian sido tomados de toda la juuentud de las prouincias y ciudades:

3 Y todos ſe apercibieron para pelear cõtra los hijos de Iſrael: y viniendo por el lado del mõte haſta la cumbre que parece ſobre Dothaim, y estendiendoſe desde Belma haſta Chelmon que eſtá delante de Esdra elon, aſſentarõ el campo àla fuente que eſtá en el valle cerca de Bethulia.

4 Mas los hijos de Iſrael como vieron ſu grande multitud, echarõse en tierra turbados en grã manera: y echando ceniza ſobre ſus cabeças, oraron vnanimes que el Dios de Iſrael declaraſſe ſu misericordia ſobre ſu pueblo.

5 Y tomãdo cada vno ſus armas de guerra, puſieronſe por los lugares que yuan àla angostura del camino entre los montes, y haziendo fuegos estuuierõ en centinela todo aquel dia y la noche.

6 Y el dia siguiẽte Holophernes sacó toda ſu caualleria à vista de los Israelitas de Bethulia, y miró las subidas à ſu ciudad: fue à los conductos de las aguas, y tomolos: y poniendo guarnicion de hombres de guerra contra ellos, boluiose àl campo de ſu pueblo.

7 [Y auia no lexos de los muros vnas fuẽtes de donde los de Bethulia tomauã agua, que mas parecia para refrescarſe vn poco, que para beuer:]

8 Mas todos los principes de los hijos de Esau, y los capitanes del pueblo de Moab con los de la costa vinierõ à Holophernes, y dixeronle,

9 Oyga vna palabra nuestro Señor, paraque en tu exercito no vẽga algun mal: porque eſte pueblo de Iſrael no tiene ſu confiança en lanças ni en saetas, mas en la altura de los montes, en que habita, porque no es facil coſa subir à las cumbres de ſus mõtes. Aora pues Señor, no los acometas con batalla ordenada, y anſi ni aun vno de los tuyos morirá. Estate en tu alojamiento para conseruar todos los de tu exercito, y tus sieruos guarden el agua de la fuente que mana àla rayz del mõte, porque de alli tomã agua todos los de Bethulia. De eſta manera la sed los matará, ô los compelerá aque entreguen la ciudad. Nosotros con nueltro pueblo nos subiremos à las cumbres de los montes cercanos, y alli aſſentaremos el cãpo para guardar que nadie salga de la ciudad. De eſta manera ellos y ſus mugeres y hijos ſe secarán de hambre: y antes que cuchillo vẽga ſobre ellos, morirán en ſus mismas plaças. Deesta manera tu les darás mal castigo, porquãto han sido sediciosos y rebeldes, y no han obedecido en paz à tu mãdamiento.

10 La razon deestos plugo à Holophernes, y à todos ſus sieruos: y determinose de hazerlo como ellos lo auian dicho. Y anſi ſe partieron los Ammonitas cõ cinco mil Assyrios, y aſſentãdo campo enel valle tomaron las aguas y los conductos de los Israelitas. Y los hijos de Esau y los Ammonitas subieron ſobre la montaña, y aſſentaron campo delante de Dothaim, y embiaron vna parte de los suyos hazia el Mediodia y àl Oriente hazia Ecrebel cerca de Chusi que està aſſentada ſobre elarroyo de Mochmur: la resta del exercito de los Assyrios ſe quedó alojado enel llano cubriẽdo toda la haz de la tierra, y ſus tiendas y bagaje ſe estendian por grande anchura. Mas los hijos de Iſrael faltandoles el eſpiritu clamauã àl Señor ſu Dios: porque eſtauan encerrados de los enemigos, y no auia medio deescapar de entre ellos. Ya auia treynta y quatro dias que toda la multitud de los Assyrios anſi de pie como de cauallo con ſus carros, los tenia cercados de todas partes:

11 ¶ Quando el agua faltó à todos los de Bethulia, y à todos ſus vaſos: porque todas ſus cisternas eſtauan ya vazias que no tenian agua ni aun para beuer vn dia à hartura, y anſi la recebian por medida.

12 Porloqual como ſus niños desmayauã de sed, y las mugeres, y los mancebos, y cayan por las calles de la ciudad, y àl paſſar de las puertas, no quedando ya fuerça ninguna en ellos, todo el pueblo mãcebos y mugeres con ſus hijos vinieron à Ozias y à los principes de la ciudad, y clamando à alta boz delante de todos los Ancianos dixerõ.

13 Iuzgue el Señor entre noſotros y vosotros, porque nos aueys hecho grande mal en no auer hablado de paz con los Assyrios.

14 Aora no tenemos quiẽ nos ayude, mas Dios nos há vẽdido en ſus manos, paraque muramos delante de ellos de sed y de gran mortandad.

15 Llamaldos pues aora, y dad la ciudad à saco àl pueblo de Holophernes y à todos los suyos.

16 Porque mejor ſerá que nos saqueen, que no que muramos de sed: porque seremos ſus sieruos, y biuiendo bẽdeziremos àl Señor, y no veremos delante de nuestros ojos la muerte de nuestros hijos, y desmayar nuestras mugeres y hijos.

17 Requerimos os oy delante del cielo y de la tierra y del Dios de nuestros padres, que nos castiga cõforme à nuestros peccados, [que en tregueys la ciudad en mano dela gente de Holophernes, paraque nuestro fin que ſe aluenga con sequedad de sed, ſe abreuie à filo de espada.]

18 Y acabando de dezir eſto, toda la congregacion leuantó grande lloro y aullido, y por muchas horas clamaron à Dios à vna boz diziendo,

19 [Peccamos con nuestros padres, auemos biuido injustamente, auemos hecho iniquidad:

20 Tu, pues que eres piadoso, ten misericordia de noſotros, ô castiga nuestras iniquidades con tu açote, y no entregues los que en ti cõfian à pueblo que no te conoce:

21 Porque no digan las gentes, Que es de ſu Dios?

22 Y quãdo ya fatigados cõ estos clamores, y cansados con estos lloros, callaron,]

23 Leuantandoſe Ozias llorando dixo, Tened buẽ animo hermanos, y eſperemos aun estos cinco dias, que el Señor nuestro Dios buelua ſu misericordia à noſotros: porque no nos desamparará del todo.

24 [Por ventura cortará ſu indignacion, y dara gloria à ſu nombre.]

25 Y ſi estos dias ſe paſſâren que ninguna ayuda nos venga, yo haré loque dezis. Deesta manera embiando el pueblo, cada vno ſe fue à ſu baluarte, y à los muros y torres dela ciudad: y embiando ansimismo las mugeres con ſus hijos à ſus casas, eſtauan en la ciudad en grande humillacion.

IVDITH. 8

1 Y Aconteció que oyó estas coſas Iudith, que era biuda hija de Merari, hijo de Ox, hijo de Ioseph, hijo de Oziel, hijo de Helcias, hijo de Ananias, hijo de Gedeõ, hijo de Raphaim, hijo de Acitho, hijo de Melchias, hijo de Enan, hijo de Nathanias, hijo de Salathiel, hijo de Simeon, hijo de Iſrael.

2 Y ſu marido fue Manaſſe de ſu mismo Tribu y parentela, el qual murió enel tiempo de la siega de las ceuadas.

3 Porque estando en el campo ſobre los que atauã los manojos, vino calor ſobre ſu cabeça, y cayó en cama y murió en Bethulia ſu ciudad, y fue sepultado con ſus padres en vn cãpo que eſtá entre Dothaim y Belamo.

4 Y Iudith auia quedado biuda en ſu caſa tres años y quatro meses.

5 La qual auia hecho parasi en lo alto de ſu caſa vna camara secreta donde eſtaua cõ ſus criadas ceñida de cilicio ſobre ſus lomos y en habito de biuda.

6 Y todos los dias de ſu biudez ayunó, excepto los Sabbados y los dias que precediã à los Sabbados y à las nueuas Lunas, y à las fiestas solẽnes y de alegria à la caſa de Iſrael.

7 Y era muy hermosa y de muy buena gracia, y ſu marido Manaſſe le auia dexado muchas riquezas, oro y plata, criados y criadas, ganados y heredades, loqual posseya.

8 Y no auia quiẽ dixeſſe deella mala palabra, porque temia en grande manera ál Señor.

9 Esta pues como oyó las malas palabras del pueblo àl principe, porque eſtaua desmayado por falta de agua, y como entẽdió todo loque Ozias les auia respondido, y como auia jurado, que paſſados los cinco dias daria la ciudad à los Assyrios; embiãdo vna ſu criada, la qual gouernaua toda ſu haziẽda, hizo llamar à Ozias y à Chabrin y à Charmin, Ancianos de la ciudad.

10 Los quales como vinieron, ella les habló diziẽdo, Oyd principes del pueblo de Bethulia, no es buena la platica que oy aueys hecho àl pueblo, en que entreponiendo juramento entre Dios y vosotros aueys determinado y dicho, que dareys la ciudad à nuestros enemigos, ſi dẽtro de estos cinco dias el Señor no ſe conuirtiere à daros ayuda.

11 Quien soys vosotros paraque tenteys oy à Dios, y que os põgays por Dios entre los hijos de los hombres?

12 Porque ſi vosotros quereys examinar àl Señor, nunca sabreys nada.

13 Porque ni aũ el profundo del coraçon del hombre podreys comprehender, como pues examinareys à Dios que crió todas estas coſas, y conocereys ſu volũtad, ô cõprehẽdereys ſu pẽsamiẽto? en ninguna manerahermanos. No es eſta palabra para prouocar misericordia, mas antes para deſpertar yra y encẽder furor. Aueys pueſto vosotros tiẽpo àla miseracion del Señor, y por vuestro arbitrio le aueys señalado dia. No prouoqueys pues à yra àl Señor nuestro Dios:

14 Porque ſi el no quisiere darnos ayuda dentro de los cinco dias, el tiene el poder para ampararnos quando quisiere, y en todos los dias, ò para destruyrnos delante de los ojos de nuestros enemigos.

15 No ateys vosotros los consejos del Señor nuestro Dios: porque Dios no es como vn hombre que ſe gouierne por amenazas, ni como vn hijo de hombre que pueda ſer emplazado;

16 Portanto humillando àel nuestras animas, y siruiendole con eſpiritu humilde, eſperemos del la salud, y inuoquemosle en nueſtra ayuda, y el oyrá nueſtra boz, ſi le pareciere.

17 Digamos llorando, que haga presto misericordia con noſotros, ſegun ſu voluntad, y que como nuestro coraçon há sido turbado con la soberuia de nuestros enemigos, anſi tambiẽ nos gloriemos en nueſtra baxeza.

18 Porque no há auido en nueſtra edad, ni ay oy Tribu ni familia, ni pueblo ni ciudad de noſotros que adóre dioses falsos y hechizos: porque no auemos seguido los peccados de nuestros padres, que dexando à ſu Dios, adoraron dioses estraños: por loqual fueron entregados à muerte, y à saco: y cayeron con grande mortandad delante de nuestros enemigos.

19 Mas noſotros no conocemos otro Dios: por loqual eſperamos que no menospreciará ni à noſotros ni à nĩguno de nuestro linage. Porque quando noſotros fueremos captiuos, Iudea no ſe llamará mas anſi: mas nuestros Sanctuarios serán robados, y Dios vẽgará la profanaciõ de nueſtra boca:

20 Y hará venir ſobre nueſtra cabeça allà entre las Gẽtes donde siruieremos, el miedo de nuestros hermanos, y la captiuidad de la tierra, y la aſſolacion de nueſtra ciudad, y seremos en ofensa, y opprobrio à aquellos en cuyo poder fueremos. Porque nueſtra ſeruidumbre no ſe endereçará para gracia, mas el Señor nuestro Dios nos la põdrâ por verguença.

21 Portanto hermanos, demos exemplo à nuestros hermanos, porque ſu esfuerço depende de noſotros: y la religion, y el Templo, y el altar, en noſotros estriba. Y ante todas coſas hagamos gracias àl Señor nuestro Dios, que nos tiẽta, como hizo à nuestros padres.

22 Acordaos de loque hizo con Abraham, y en quantas maneras prouó à Iſaac; y ansimismo de las coſas que acaecierõà Iacob en Mesopotamia de Syria apacentando las ouejas de Laban hermano de ſu madre.

23 Porque anſi como los prouó à ellos para eſperimentar ſu coraçon, anſi à noſotros nos prueua, y no ſe venga: mas açota el Señor à los que àel ſe allegan, para admonicion: [anſi todos losque agradaron à Dios, paſſaron fieles por muchas tribulaciones.

24 Mas los que no recibieron las tentaciones cõ temor del Señor, antes declararõ ſu impaciencia, y la injuria de ſu murmuracion contra el,

25 Fueron destruydos por el destruydor, y perecieron por las ſerpientes.

26 Nosotros pues no entendamos que es vengança loque padecemos:

27 Mas pensemos que estos tormentos ſon menores que nuestros peccados: y creamos que los açotes del Señor, con que somos corregidos como sieruos, nos vienen para enmiẽda, y no para nueſtra perdiciõ.]

28 Y Ozias y los Ancianos le respondieron, Todo loque has dicho, es verdad, y no ay quien pueda contradezir à tus palabras: porque tu ſabiduria no es conocida desde oy, antes todo el pueblo la tiene conocida dias há: porque la formaciõ de tu animo es buena: mas el pueblo fatigado de grande sed, nos constriñio à hazer conel como hablamos, y à echar juramento ſobre noſotros, el qual no quebrantaremos.

29 Portanto tu, pues eres muger pia, ora por noſotros, que el Señor embie lluuia para hẽchir nuestros lagos, porque no perezcamos de sed.

30 Entõces Iudith les dixo, Oydme, porque haré vn hecho que por todas las edades llegue haſta la posteridad de nueſtra generacion:

31 [Y como conoceys ſer de Dios loque os he hablado, anſi loque he determinado de hazer, examinad ſi es de Dios, y orad que Dios haga firme mi acuerdo.]

32 Vosotros estareys eſta noche à la puerta, y yo saldré con Abra mi criada; y orad que como dixistes, en cinco dias el Señor mire à ſu pueblo Iſrael.

33 Y no quiero que me pregunteys loque tengo de hazer, porque no os lo declararé, antes que esté hecho: ninguna otra coſa ſe haga ſino oraciõ por mi àl Señor Dios nuestro.

34 Y Ozias y los principes le respondieron, Ve en paz, y el Señor vaya delante de ti, para vengança de nuestros enemigos. Y bueltos de ſu caſa, vinierõse à ſus estãcias.

IVDITH. 9

1 Entonces Iudith entró en ſu oratorio, y esparziendo poluo ſobre ſu cabeça, y vistiendoſe de cilicio à la hora de la tarde quando los perfumes ſe quemauan en la Caſa del Señor en Ieruſalẽ, ella proſtrandoſe àl Señor clamó à gran boz, diziendo,

2 Señor Dios de mi padre Simeon, que le diſte el cuchillo para hazer vengança de los estrangeros,

3 Que soltarõ la matriz de la virgen para ensuziamiento, y desnudaron ſu muslo para confusion, auiendo tu prohibido hazer tal coſa: por loqual entregaste à muerte ſus principes, paraque engañados regaſſen con sangre ſu cama, y degollaste los sieruos ſobre los principes, y à los principes en ſus estrados, y ſus mugeres diſte en presa, y ſus hijas en captiuidad, y todos ſus despojos paraque tus hijos amados los repartieſſen entre ſi: los quales encendidos de tu zelo abominaron la polucion de ſu sangre, y te llamaron en ſu ayuda, ô Dios, ô Dios mio, oyeme tambien à mi biuda.

4 Porque tu heziste loque precedió: y aquello, y loque deſpues ha succedido, y tu pensaste lo presente y loque há deser.

5 Porque las coſas que tu has determinado, te están presentes, y dizen, Henos aqui, prestas estamos: porque tus determinaciones están prestas, y tus juyzios en prouidencia.

6 Mira aora à los campos de los Assyrios, como en otro tiẽpo tuuiste por bien de mirar los de los Egypcios, quando corrieron armados tràs tus sieruos, confiados en ſus carros y caualleria, y en la multitud de ſu gente de guerra.

7 [Mas tu miraste ſobre ſus reales, y las tinieblas los fatigaron.

8 El abiſmo tuuo ſus pies, y las aguas los cubrieron.

9 Sea anſi con estos, ô Señor, que cõfian en ſu multitud y en ſus carros y en ſus lanças y escudos: y en ſus saetas y partesanas ſe glorian.

10 Y no conocen que tu mismo eres nuestro Dios, que desde el principio deshazes las guerras, y tu nombre es el Señor.]

11 Leuanta tu braço como desde el principio, y desmenuza ſu potencia con tu potencia: cayga ſu esfuerço con tu yra: que amenazan de violar tus sanctuarios, y profanar el Tabernaculo dõde reside tu glorioso nõbre, y derribar con hierro el cuerno de tu altar.

12 Mira à la soberuia deellos, y haz Señor, que ſea cortada cõ ſu propio cuchillo: embia tu yra ſobre ſus cabeças, y pon la fuerça que he pensado en la mano de aquesta biuda.

13 [Sea preso en mi cõ el lazo de ſus ojos, y hierelo con los labios de mi amor.

14 Dame constancia enel animo paraque yo lo menosprecie, y esfuerço con que lo trastorne.

15 Quebranta ſu altiuez cõ mano de muger: porque eſto ſerá vn memorial de tu nõbre,quãdo por mano de muger fuere derribado.]

16 Porque Señor,tu potencia no consiste en muchedumbre, ni en fuerças de cauallos tu virtud: ni los soberuioste pluguierõ desde el principio: antes eres Señor de los humildes, ayudador de los pequeños, defensor de los flacos, amparador de los ſin eſperança, y guardador de los ya perdidos.

17 Ansi, anſi, ô Dios de mi padre, Dios de la heredad de Iſrael, Señor de los cielos y de la tierra, Criador de las aguas, y Señor de toda criatura, oye à eſta miserable que te ruega, y que de tu misericordia presume.

18 Acuerdate Señor, de tu Concierto, y da me palabra, y engaño, y herida, y açote, contra los que determinaron duros consejos contra tu Concierto y contra tu sancta Caſa: contra el monte de Sion, y contra la Caſa dela poſſeſsion de tus hijos.

19 Y haz que ſe conozca en toda gente tuya y Tribu tuyo, que tu eres Dios de toda virtud y potẽcia, y que fuera de ti no ay otro, Defensor dela gente de Iſrael.

IVDITH. 10

1 Y Como acabó de clamar àl Señor, leuantose del lugar donde ſe auia echado prostrada àl Señor.

2 Y llamó à Abra ſu criada, y decindiẽdo à la caſa donde conuersaua los Sabbados y dias de fiesta,

3 Quitose el cilicio, y desnudoſe las ropas de ſu biudez, y lauó ſu cuerpo, y vntose cõ vn muy buen vnguento, y compuso ſus cabellos, y pusose vna tyara ſobre ſu cabeça, y vistiose ſus ropas de alegria de que ſe solia atauiar, quãdo ſu marido Manaſſe era biuo. Y puso pantufos en ſus pies, y tomó manillas y braçaletes y anillos, y çarcillos, y pusose todo ſu atauio.

4 A la qual el Señor tambien dió hermosura: porque toda eſta compostura no nacia de luxuria, masde virtud: y por tanto el Señor augmentó aquella ſu hermosura, paraque parecieſſe incõparablemente hermosa à los ojos de todos.

5 Finalmẽte tomó vn corezuelo de vino, y vn vaſo lleno de azeyte, y hinchió vna talega de harina, y de maſſa de paſſas, y de panes limpios, y emboluiendolo todo, cargólo à ſu criada Abra.

6 Y quando vinieron à la puerta de la ciudad, hallarõ à Ozias y à los Ancianos de la ciudad Chabris y Charmis que la eſtauan eſperando.

7 Los quales como la vieron, ſu rostro y ſu habito mudado, marauillados de ſu grãhermosura,

8 No le preguntarõ nada, mas dexarõla paſſar diziendo, El Dios de nuestros padres te dé gracia, y esfuerce con ſu virtud el cõsejo de tu coraçon, paraque Ieruſalẽ ſe glorie de ti, y tu nõbre ſea en el numero de los sanctos y juſtos. Y los que estauã alli todos à vna boz dixeron, Ansi ſea, anſi ſea.

9 Entonces ella dixo, Mandadme abrir la puerta, y saldré à concluyr loque me hablastes. Entonces ellos mandaron à los mãcebos, que le abrieſſen, como pedia.

10 Y ludith orando àl Señor, ſalió por las puertas ella y Abra ſu criada, siguiẽdola los de la ciudad cõ la vista, hastaque decindió del mõte, y en el valle la perdierõ de vista.

11 Y como ella decindíó del monte casi àl nacimiento del dia, ſalieronle àl encuentro las centinelas de los Assyrios, y tomaronla diziendo, Donde vas?

12 Y ella respondió, Soy hija de los Hebreos, y he huydo deellos: porque conozco que ſe os han de dar à saco, porquanto menospreciandoos, no ſe han querido dar de ſu voluntad para hallar misericordia delante de vosotros.

13 Por eſta cauſa pensé conmigo de venir delãte de Holophernes general de vuestro exercito, para declararle los secretos deellos, y mostrarle porque entrada los podrá tomar àellos y à toda la region de la montaña, ſin que cayga ni vno de ſu exercito.

14 Y como aquellos hõbres oyeron ſus palabras, cõsiderauan ſu rostro, y estauã espãtados y muy marauillados de ſu hermosura.

15 Y dixeronle, Tu vida has conseruado hallãdo tal consejo de venir delante de Ho lophernes: portanto ven luego à ſu tienda, porque algunos de noſotros telleuarán hastaque te entreguen en ſus manos.

16 Mas quando estuuieres delante del, no tengas temor en tu coraçon, mas declarale loque has dicho, y el lo hará bien contigo. Y escogieron de entre ſi cien hombres, los quales adereçaron vn carro para ella y ſu criada, y la truxeron àla tienda de Holophernes. Entonces concurrieron de todo el campo, porque ſu venida era ya diuulgada por las tiendas, y estando ella fuera dela tienda de Holophernes, entretanto que sele tray a respuesta, la gente que venia eſtaua aredor deella.

17 Y marauillauãse de ſu hermosura, y por cauſa deella de los hijos de Iſrael:

18 Y dezian el vno àl otro, Quien tendrá en poco à eſte pueblo que tales mugeres tiene? Cierto no es bueno que quede de ellos ni vno biuo, porque quedando pueden engañar toda la tierra. Y ſaliendo los de la guarda de Holophernes y todos sussieruos, metieronla en la tienda.

19 Entõces Holophernes eſtaua en ſu cama en ſu pauellon texido de purpura, de oro, esmeraldas, y piedras preciosas: y como recibió la nueua deella, ſalió àl recibimiento de ſu tienda, yendo delãte del blãdones de plata, y en viẽdola luego fue preso de ſu vista.

20 Y quando Iudith vino en ſu preſencia y de ſus criados, todos ſe admiraron de la hermosura de ſu rostro: mas ella cayẽdo ſobre ſu rostro, lo adoró, y los criados de Holophernesla leuãtarõ mandãdolo ſu Señor.

IVDITH. 11

1 Entonces Holophernes le dixo, Ten buẽ animo, y no temas en tu coraçõ: porque yo nunca hize daño à nadie que quisieſſe seruir à Nabuchodonosor rey de toda la tierra.

2 Que ſi eſte tu pueblo que mora en la mõtaña, no me vuiera tenido en poco, nũca alçara mi lança contra el: mas ellos mismos ſon cauſa deesto.

3 Aora pues dime, porque cauſa te ayas huydo deellos, y te ayas venido à noſotros. Tẽ buẽ animo, porque vienes à la salud, y eſta noche biuirás, y tambien deſpues. Porque no ay quien tehaga injuria, antes serás bien tratada como los sieruos de mi señor Nabuchodonosor lo suelen ſer.

4 Y Iudith le respõdió, Toma las palabras de tu ſierua, y hable tu criada delante de ti: porque no dire mẽtira eſta noche à mi Señor. Y ſi en todo siguieres los cõsejos de tu ſierua, Dios acabará cõtigo del todo el negocio, y mi Señor no ſerá frustrado de ſus propositos.

5 Porque biue Nabuchodonosor rey de toda la tierra, y biue ſu virtud que te embió para castigo de toda anima errada, que no solamente los hõbres le ſervirán por tu cauſa, mas aun las beſtias del cãpo, y las aues del cielo biuirán debaxo de ſu imperio y de toda ſu caſa por tu potencia.

6 Porque ya auemos oydo de tu ſabiduria y astucia de animo: y por toda la tierra es diuulgado que tu solo eres bueno en todo ſu reyno, y que eres poderoso en ſabiduria, y admirable en los negocios de la guerra.

7 Demas de eſto hemos entendido las razonesque tuuo Achior en el consejo de los tuyos, y que palabras habló: porque los ciudadanos de Bethulia lo llegarõ à ſi, à los quales el dixo todo loque delante de ti habló. Portãto señor poderoso no menosprecies ſus cõsejos, antes los guarda en tu coraçon, porque ſon verdaderos.

8 Porque nunca ſe haze castigo en nuestro linage, ni contra el vale cuchillo, ſi con peccados no offendieren à ſu Dios. Y porque saben los hijos de Iſrael que le han offendido, tu temor eſtá ſobre ellos.

9 Portanto no desmaye mi señor de ſu eſperança, ni ceſſe de la empresa: mas cayga muerte en las hazes deellos, y seã comprehendidos de ſu peccado con que irritaron à ſu Dios, haziendo loque no les es licito.

10 Porque por eſto les han saltado las vituallas, y tienen falta de agua, y han determinado acometter à ſus beſtias para matarlas y beuer susangre, y hã deliberado de comer de todo loque Dios les mandó en ſu Ley que no comieſſen.

11 Y aun las primicias de los panes, y las decimas del vino y azeyte, que auian guardado cõsagradas à los Sacerdotes que ministran en Ieruſalem delante de nuestro Dios, han determinado de gastar, no siẽdo licito à ninguno del pueblo, ni aun tocarlas con las manos.

12 Con todo eſſo han embiado à Ieruſalem quien les trayga remifion del Senado Acontecerá pues que quando recibieren la respuesta y lo hizieren anſi, aquel dia ſean entregados en perdicion.

13 Lo qual entendiendo yo tu ſierua, he huydo de ellos: y Dios me há embiado à hazer cõtigo vn negocio que espante à toda la tierra, donde llegâre la fama deello.

14 Porque yo tu ſierua honrro à Dios de noche y de dia. Portanto mi señor yo quedaré aora contigo, y ſaldrá tu ſierua de noche àl valle, y oraré àl Señor que me decláre quando ellos cometerán ſus peccados.

15 Y el melo dirá, y yo vendré y telo declararé y tu saldrás contodo tu exercito, y ninguno deellos aurá que te reſiſta: de tal manera que yo te lleuaré por medio de Ieruſalem, y tendrás à todo el pueblo de Iſrael como à ouejas que no tienen pastor, y ni aun vn perro ladrará contra ti.

16 Porque eſto me es dicho por la prouidencia de Dios.

17 Y porque Dios està enojado con ellos, yo ſoy embiada para declararte estas coſas.

18 Todas estas palabras pluguieron à Holophernes, y à todos ſus criados: y marauillados de ſu ſabiduria, deziã el vno àl otro,

19 No ay tal muger desde el vn cabo de la tierra haſta el otro en parecer, en hermosura, y en cordura de palabras.

20 Y Holophernes tambien le dixo, Bien há hecho Dios que te embió à eſte pueblo, paraque à nuestras manos truxeſſes esfuerço, y à los que menospreciaron à mi señor, perdicion. Tu à la verdad graciosa eres dé rostro y buena en tus palabras.

21 Y ſi tu Dios hiziere conmigo eſto, ſerá tambiẽ mi Dios, y tu serás grande en la caſa de Nabuchodonosor, y tu nombre ſerá nõbrado en toda la tierra.

IVDITH. 12

1 Entonces mandola meter dõde eſtaua ſu baxilla de plata, y mãdóle quedar alli: y mandole poner mesa de ſu comida y que ſe le dieſſe de beuer de ſu vino.

2 Mas Iudith le respondió, y dixo,Aora no podre comer de las coſas que me mandas dar, por no peccar: mas comeré de loque yo he traydo para mi.

3 A la qual Holophernes dixo, Quando te faltaren las coſas que truxiste contigo, donde hemos de buscar otras como ellas que te demos? porque nada tenemos de tu linage.

4 Y Iudith respondió, Biue tu anima señor mio, que tu ſierua no acabará las coſas que tengo, antes que el Señor essecute ſu consejo por mi mano. Y los criados de Holophernes la metieren en la tienda, donde durmió haſta la media noche, y leuantose àla vela dela mañana,

5 Y embió à pedir à Holophernes que ſe le dieſſe licencia de ſalir fuera à oracion, y à orar àl Señor de noche y antes del dia.

6 Y Holophernes mãdó â los de la guarda de ſu cuerpo, que como ella quisieſſe, le dexaſſen entrar y ſalir à adorar à ſu Dios.

7 Y anſi estuuo en el campo tres dias ſaliẽdo de noche àl valle de Bethulia, y lauãdoſe en la fuente que eſtaua en el campo.

8 Y quando subia, oraua àl Señor Dios de Iſrael que endereçaſſe ſu camino para librar ſu pueblo.

9 Y tornando limpia, estauase en la tienda haſta la tarde que tomaua ſu refeccion.

10 Y aconteció àl quarto dia, que Holophernes hizo vanquete con solos ſus criados, y no llamó àl combite à ninguno delos que presidian en los negocios.

11 Y dixo à Bagoas ſu eunucho, el qual era gouernador de todas ſus coſas, Ve y persuade à eſtá muger Hebrea que eſtá contigo, que venga à nos, y coma y beua con noſotros, y que de ſu voluntad cõsienta eſtar conmigo: porque fea coſa ſerá para nueſtra perſona, ſi tal muger dexaremos paſſar ſin tener con ella conuersacion; y ſi noſotros no la atraemos, ella ſe burlará de noſotros.

12 Saliendo pues Bagoas de delante de Holophernes, entró à ella, y dixole, No ſea moleſto à la hermosa donzella entrar à mi señor, y ſer honrrada en ſu preſencia, para comer conel, y beuer vino, y eſtar alegre, y tratarſe oy à la costumbre de las donzellas de Aſſyria, que eſtàn en la caſa de Nabuchodonosor.

13 Al qual respondió Iudith, Quien ſoy yo para contradezir à mi señor?

14 Todo loque fuere agradable delante de ſus ojos haré con diligencia, y eſto me ſerá alegria todos los dias de mi vida.

15 Y leuantose y adornose de ſu veſtido y de todo ſu atauio, y entró delante de Holophernes: y ſu criada llegó, y delante de Holophernes estendióle en tierra las pieles que Bagoas le auia dado para vsar cadadia, para comer sentada ſobre ellas.

16 Y como Iudith llegó y ſe aſſentó, el coraçon de Holophernes fue pasmado deella, y ſu animo fue commouido desleando con gran vehemencia de auer ſu compañia: porque ya desde el primer dia que la auia viſto, buscaua la occasion de engañarla.

17 Holophernes pues la exhortaua diziẽdo, Beue aoray eſtá alegre con nos, pues que has hallado gracia delante de mi.

18 Iudith dixo, Yo beueré señor, pues que mi anima es magnificada oy mas que en todos los dias de mi vida.

19 Y començó à comer y abeuer delante del loque ſu criada le auia aparejado.

20 Anſique Holophernes estuuo alegre por cauſa deella, y beuió muy mucho vino quanto en ningun dia deſpues que nació auia beuido.